Dimite el portavoz de Bush y el consejero adjunto cede sus funciones por el momento
El plena reestructuración de la Casa Blanca, Scott McClellan, su rostro más conocido, compareció junto al presidente Bush y anunció su retirada.
Después, fue Karl Rove, consejero del jefe de Gabinete, quien cede sus funciones políticas con el objetivo de trabajar para que los republicanos ganen las elecciones de noviembre.
Ahora será Joshua Bolten, el responsable de sustituirle y de controlar el reajuste en la Casa Blanca.
Por su parte, también McClellan expresó ayer su deseo de continuar cooperando hasta que se designe al nuevo portavoz, ya que ésta puede ser dentro de dos o tres semanas.
Las causas de esta destitución obedecen a un plan de Bolten (el sustituto de Andrew Card), para impulsar las desfavorables estadísticas sobre la valoración del presidente, situados en un 36%, su nivel más bajo de toda su legislatura (casi similares a los que tuvo Nixon durante el escándalo de Watergate), y para que además los estadounidenses recuperen la confianza en su presidente, algo difícil tras haberles involucrado en dos guerras, según la opinión de una gran mayoría de ciudadanos.
El cargo de portavoz de la Casa Blanca consta de una importancia fundamental y de una gran presencia visual y mediática a diario.
Anteriormente, los nombres que se oían como posibles para haber sustituido a McClellan eran: Tony Snow, autor de los discursos de Bush padre; Victoria Clarke, la antigua portavoz del Pentágono; y Dan Senor, ex portavoz de la coalición militar tras la guerra de Irak.
Silvia Suárez
