Hoy ha comenzado el despliegue de cientos de soldados estadounidenses en la frontera mexicana de los Estados de Arizona, Nuevo México y Texas. Se trata de reforzar las acciones de la Patrulla Fronteriza para controlar el flujo de inmigrantes ilegales que día a día entran en EEUU, aunque la Guardia Nacional no tendrá tareas policiales a su cargo.

Desde que el presidente George W. Bush anunció esta decisión, el Pentágono sigue insistiendo en que que los soldados no debería tener autoridad para detener a los indocumentados.
Por su parte, el republicano gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, que inicialmente se opuso a la idea de Bush para este despliegue, ha afirmado que autorizará que se usen algunas unidades en apoyo de los agentes de la frontera.

Silvia Suárez